“INDEG –Escuela de Gerencia- es una institución sin fines de lucro, con diez y siete años de presencia en el Ecuador, creada con la finalidad de impartir formación integral a las personas que pertenecen a los mandos medios y directivos de las distintas empresas, instituciones u organizaciones del Ecuador y el mundo.”


lunes, 26 de noviembre de 2012

EL ABC AL NEGOCIAR

Por: Ing. Fernando Carrera
       Gerente de Desarrollo de Mercados ENKADOR S.A.



Cuando hablamos de Negociaciones, los hispano-parlantes inmediatamente asociamos el término con Negocios por la evidente relación semántica de los términos, sin embargo es claro que las negociaciones no se circunscriben exclusivamente al ámbito de los negocios, ya que por el contrario, están inmersas en casi todas las actividades en la vida de un ser humano y hasta hay evidencias de que algunos animales desarrollan conductas que podrían considerarse como verdaderas negociaciones.

“NEGOCIAR ES EL DAR Y RECIBIR DE LAS INTERACCIONES SOCIALES”, lo platean Lewicki & Hiam [1]

El inglés resulta mucho más apropiado cuando podemos hablar de “Business Negotiations”.


Las negociaciones pasan por trivialidades como el menú de la cena, la agenda del fin de semana, pero pueden llegar a temas tan de fondo como la priorización de principios y/o valores donde los resultados prácticamente pueden “cambiarnos” la existencia.

Según el estudio presentado por Dietmeyer en 2004[2], con base en encuestas realizadas a vendedores de los Estados Unidos los primeros años de la década pasada:

·         85% pensaba que las negociaciones se habían vuelto más complejas
·         74% enfrentaban a compradores mejor preparados y más profesionales
·         67% pensaba que había crecido la conducta irracional de los compradores
·         63% pensaba que las relaciones con clientes se había vuelto más de largo plazo
·         85% detectó que había más negociación interna dentro de las organizaciones

Hay varios puntos a considerar antes de entrar a una negociación, y que nos pueden permitir llegar a un desenlace más o menos agradable en una situación de vida:

·         No es mandatorio entablar una negociación cuando enfrentamos una situación de conflicto o disyuntiva, pero generalmente las alternativas son menos atractivas.

·         Cuando actuamos como negociadores debemos ser muy cuidadosos en que nuestras metas no entren en conflicto con nuestra contraparte, y ni siquiera con terceros. Más de un acuerdo se ha “desmoronado” por menoscabo a intereses de aquellos que ni siquiera se vieron involucrados en la negociación.

·         Una vez que se entabla una negociación ya nos trazamos objetivos emocionales y no solo racionales. Y es una mezcla de esos dos tipos de objetivos los que nos conducen en el camino de la negociación.

·         Generalmente un negociador pretende sostener algún grado de relación futura con la contraparte de la negociación.

Apenas hemos dado un somero vistazo al enorme ámbito de la Negociaciones, pero como corolario de esta breve introducción, podemos ratificar que aquellos negociadores extremadamente competitivos que siempre buscan un resultado positivo a su favor solamente crearán problemas. La actitud sana y constructiva siempre será la de GANAR-GANAR.



[1] MASTER BUSINESS NEGOTIATION, Roy J. Lewicki & Alexander Hiam, Jossey-Bass A Wiley Imprint, 2006
[2] STRATEGIC NEGOTIATION, Brian J. Dietmeyer with Rob Kaplan, Kaplan Publishing, 2004

viernes, 9 de noviembre de 2012

¿Cómo planificar una capacitación eficaz?

Por: Mónica Paulina Guerra G.
       Analista de RRHH de Pacificard




Si bien es cierto que existe un modelo establecido de cómo realizar las capacitaciones en la empresa, cómo empezar con un Diagnóstico de necesidades de capacitación (DNC), elaborar un plan de capacitación, ejecutar el mismo y finalmente evaluar la capacitación,  se debe considerar también otros puntos importantes.


Las capacitaciones hoy en día son realizadas para cubrir un plan establecido, para mejorar las competencias de alguien o en algunos casos para motivar a los empleados, si realizamos un análisis de la eficiencia y aplicación de la capacitación en  la empresa el porcentaje obtenido sería mínimo, debido a que en muy pocas ocasiones los conocimientos adquiridos son retroalimentados o aplicados.

La planificación de una capacitación debe darse desde el momento en que se evalúa el trabajo del empleado y se elabora su plan de carrera. Es substancial para ello  involucrar las motivaciones profesionales del colaborador para lograr que la capacitación sea más efectiva.

Una vez identificado claramente las necesidades de cada uno de los colaboradores, se  debe planificar una capacitación considerando  tres factores importantes que son: horario, objetivo y lugar de la capacitación.

Horario: una capacitación adecuada deberá tener una duración de 3 a 4 horas diarias de preferencia en la mañana, las capacitaciones más largas pueden resultar no tan efectivas debido a que la hormona principal encargada de regular  nuestro ritmo circadiano y a la vez encargada del biorritmo consigue su pico más alto entre las diez de la mañana y decae en horas de la tarde. Es por ello que se va perdiendo energía y el proceso de aprendizaje es más lento en este horario. 

Objetivo: Es muy importante definir qué objetivo buscamos conseguir con la capacitación que brindamos y   establecer el tiempo en que espero ver un resultado de la capacitación. Para definir el objetivo es importante mencionar que no siempre una capacitación grupal será igual de eficiente que una individual, debido a que en ésta no se atacará directamente al interés personal  del colaborador donde lo significante para uno puede no serlo para el otro;  es por ello importante primero generar en los colaboradores un interés común sobre la capacitación.

Lugar: Para que una capacitación brinde mejores resultados, es necesario que la persona que acuda esté totalmente concentrada y libre de sus responsabilidades diarias.  Ofrecer una capacitación en el lugar de trabajo no siempre resulta ser el lugar idóneo, es mejor buscar una empresa que ofrezca todo el servicio, o un lugar alternativo, incluso se pueden realizar capacitaciones en un mismo lugar obteniendo con ello beneficios en el costo.

La capacitación es un beneficio que muchas empresas brindan invirtiendo tiempo y dinero en las mismas para su talento humano. Es imperante por ello,  concientizar a los empleados que no es obligación del empleador el que todos los colaboradores reciban capacitación, es responsabilidad del empleado el capacitarse en las áreas que involucren su trabajo y renovar sus conocimientos día tras día para poder mantener su puesto de trabajo. Más allá de los modelos establecidos es importante manejar una adecuada planificación tomando en cuenta la empresa a la cual se representa.




jueves, 8 de noviembre de 2012

Primer Simposio Internacional de Mandos Intermedios







El Instituto de Capacitación para Mandos Intermedios de Andalucía (ICADA), organiza en Sevilla (España) del 13 al 15 de noviembre del 2012, el Primer Simposio Internacional de Mandos Intermedios, el cual tiene como objetivo profundizar en el papel que ocupan estos Mandos como motores del cambio en las empresas y a la vez propiciar un encuentro entre empresarios, federaciones y asociaciones de empresas con representantes y empresas asociadas a la Red Internacional de Escuelas de Mandos Intermedios, entre las cuales se encuentra INDEG Escuela de Gerencia.

El Simposio está dirigido a empresas y organizaciones que desean profundizar en una mejor gestión del talento de sus mandos intermedios como diferenciación competitiva, que se complemente con un liderazgo interno eficiente, en sincronía con los objetivos empresariales.

Adicionalmente, una de las Jornadas del Simposio se dedicará a una visita institucional a la ciudad de Cádiz, donde se organizará la XII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que posibilita a los asistentes al Simposio, la asistencia a este evento. 

jueves, 19 de julio de 2012

Cambio superficial


Por: Diego Ignacio Montenegro

Los seres humanos tenemos una tendencia a la negación. Es un mecanismo de protección natural contra la crítica que puede afectar el ego y la posición. Muchas veces nos creemos nuestras propias mentiras, o insistimos en dar una respuesta, asumiendo que somos inconscientes de lo que podría pasar con las decisiones tomadas, cuando la realidad es que tenemos perfecta conciencia de lo que podría suceder.

Si esta lógica (aceptada o no por cada uno) la trasladamos al campo empresarial, y más específicamente a la gestión del cambio, vemos que se convierte en una innegable realidad: sabemos que el cambio es necesario (el cambio disciplinado, ordenado), pero nos engañamos retardándolo o minimizando el impacto de no tomar decisiones oportunas. O lo que es peor, le damos una connotación de “cambio” a cualquier mejora en la organización por mínima que sea. Esto equivaldría a decir que, mejorar la fachada de las oficinas corporativas con un poco de pintura, constituye un cambio empresarial relevante.

La escala de cambio, y podemos incluir el esto también al proceso innovador, podría tener varias interpretaciones:


En un extremo, se tiene al Status Quo que representa una situación de NO-Cambio; lo contrario, se conoce como Cambio Disruptivo, es decir, provocar un cambio (y esta es la acción clave) permanente y sin descanso en la organización. El final de la etapa de Status Quo, y el inicio de la sección Disruptiva se llama Cambio Radical.

Entonces, cualquier acción “innovadora”, cercana al Status Quo constituye realmente una mejora, que puede ser continua si la organización tiene una disciplina y constancia sobre acciones ordenadas (cómo muestra la gráfica). Si las acciones de mejora comienzan a ser distintas, nuevas y diferentes, podríamos entonces mencionar que constituyen una real innovación, y estaríamos en el hito de la radicalidad. De aquí en adelante las ideas son explosivas, impredecibles, de difícil manejo, de más complicado orden.


La mayoría de organizaciones hacen mejora continua (algunas ni eso, permanecen inmóviles) y piensan que tienen innovación, este vendría siendo un estado de inconsciencia. Algunas saben que las mejoras realizadas NO permiten una preferencia de sus consumidores, sin embargo, insisten en realizarlas. Claramente existe conciencia, pero con una inconsistencia de enfoque.

AC/DC es una banda de Rock radical. Desde sus inicios hace más de 40 años demostró innovación (vea a un Angus Young vestido de colegial en el escenario, por ejemplo). Generación tras generación se ha ido adelantando a los gustos del mercado. Su última asociación con la película IRON MAN 2, demuestra un claro interés por llegar a los más jóvenes de la generación Y, y a los niños Z. Su vigencia es tan notoria, que siguen tocando en vivo para audiencias de más de 80.000 personas. Young y su banda tienen un promedio de más 60 años de edad.



Y si disrupción se trata, hay que entender a Apple con su Apple III de los años ochenta, o su Mac y, por último, Ipad. O piense en Circo del Sol con su mezcla (guionización[1]) entre circo y ópera. O en 3M y su catálogo de productos disruptivos para el uso personal o industrial.

¿Cómo estamos entonces llevando los procesos de cambio? ¿se cuenta con las herramientas necesarias para el desarrollo de ideas creativas en las personas? ¿Qué tipo de cambio se está aplicando? ¿Es este relevante para el cliente? Todos estos cuestionamientos deben llevar necesariamente a una “consciencia” clara del proceso y sus consecuencias.



[1] Guionización se refiere a una cultura de copiar y pegar, combinar las cosas de una forma nueva.

lunes, 4 de junio de 2012

Persuadir sin invadir


Por: Diego Ignacio Montenegro

Cuando se tiene que hablar sobre una vivencia propia, no hay otra salida más que escribir en primera persona para que se sienta la situación íntima. Esta es la circunstancia de esta historia.

Para nadie está lejano el crecimiento de mascotas en casa. Pero más que conocer que en 2010 el gasto por hogar en comida para perros y gatos superó los $100 dólares en promedio[1], hay que ver cómo ha evolucionado la percepción respecto a los animales. Nos encanta hacerlos parte de la familia, comen balanceado, nos preocupamos profundamente si están enfermos y tienen un veterinario “de cabecera”; salen de paseo con nosotros (sin jaula), tienen sus propios juguetes (regalados en su cumpleaños o Navidad), son entrenados por expertos, nos encanta verlos en programas de televisión, tienen sus propios “blogs” y hacemos campañas en redes sociales para adoptarlos. En definitiva: los queremos! (y mucho más que años atrás).



Se había acabado el alimento de OZZY (si, su nombre es como el rockero!), un Pekinés rubio de tres años. La llamada fue inmediata. Había que pasar por el “pet shop” comprando su comida favorita, llena de nutrientes para “adulto, raza pequeña y small breed (tamaño chico de la croqueta)”. Los perros también tienen alimentos funcionales al igual que las personas. Había dejado a los niños en el auto porque tienen una afición desmedida por “mimar” a OZZY. Las marcas saben que los principales impulsores para una mayor compra son ellos. Quería evitar que la cuenta se incremente por galletas MINI para el pelo o el aliento, huesos que hablan, cobijas innecesarias o la camiseta del equipo deportivo de moda.

Me dirigí directo a la percha donde estaba el alimento. Conozco la marca, y a pesar de los “rompetráficos” de la competencia[2], llegué al sitio correcto. Instantáneamente oí la voz del dependiente preguntando lo que buscaba. Ya tenía lo que quería, no era necesaria su ayuda; sin embargo, su trabajo es hacer  la labor de los niños, si estos no están presentes. Nuevamente el repaso de golosinas, champú para el pelaje, correas de seguridad y el chip para encontrarlo en caso de pérdida. Agradeciendo sus recomendaciones, fui para la caja de pago llevando dos paquetes del alimento (los últimos que encontré). Está marca en especial tiende a ser escasa, y no hay que correrse el riesgo. Me parece que no es una táctica de “sensación de escasez” muy utilizada por ciertos ofertantes para limitar la presencia de producto, y “jugar con nuestras mentes” para incrementar el precio o el volumen de compra.

Mientras pagaba, observé que una señora como de sesenta años con un Doberman Pincher en sus brazos miraba frecuentemente la comida de OZZY. Sinceramente no creo que haya sido una persona de atención de la tienda. Me dijo que al comprar dos paquetes grandes del alimento seguramente estaba convencido de que la marca era buena. Le dije que sí, que mantenía al perro con su pelaje brillante, los dientes sanos, con el peso justo, con la digestión como debe ser y a un buen precio. Increíble, me había convertido en el persuasor silencioso. La marca no me había dado un centavo, y ahí estaba yo desde mi funcionamiento cerebral masculino, recitando todos las prestaciones del producto. La mujer me vio con una mirada tierna diciéndome que lo más importante es que las mascotas se sientan bien y vivan con nosotros muchos años. Por supuesto! El sexo femenino valora más los sentimientos y la relación. Esto bloqueó completamente mi posible respuesta racional en caso de contradicción. Para los hombres, cualquier sugerencia es un asalto a nuestra autoridad.



Había hecho lo que muchas marcas no logran con publicidad. Seguramente mi aspecto decidido y conocedor (sin serlo mucho), influyó y persuadió a la señora para dejar la marca anterior de comida para perro por mi sugerencia. Esta actitud natural y poco invasiva, había grabado el nombre del producto en un sitio “personal” de su cerebro y no en el apartado “comercial” que nos pone generalmente a la defensiva. Estaba convertido en un “guerrillero del marketing”. La persuasión fue amplificada por el “boca a boca”, sin que medie ninguna acción del marketing convencional. No había ningún spot de televisión, ni la radio sonaba en ese instante, ni siquiera un afiche. Era yo, que había persuadido sin invadir, convertido en un referente masculino de alimentos para perro, orgulloso de haber aportado y responsable en materia de buen trato a los animales. ¿Cuántas veces no habrán hecho conmigo lo mismo en un supermercado o en una gasolinera? Esta vez era otro comprador, pero ¿y si la tienda de mascotas me hubiera contratado? El marketing actual realmente tiene caminos insospechados…



[1] www.portafolio.co
[2] Tácticas promocionales en el punto de venta para resaltar un producto

martes, 29 de mayo de 2012

Recuerda que puedes acceder a nuestro blog también mediante nuestra página web... te esperamos!!! www.indeg.edu.ec


Instrumentos del Liderazgo

Por: Diego Ignacio Montenegro

Hace poco apreciamos una película de la relación que tuvieron Anthony Charles Lynton Blair (Tony Blair) ex primer Ministro Británico, y William Jefferson Clinton (Bill Clinton) ex Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Realmente nos llamó mucho la atención su manera de actuar como figuras políticas gravitantes en el mundo. Sobre todo,  habría que resaltar el carisma personal de Tony y Bill,  esa capacidad de comunicación y fomento del diálogo, no sólo en los momentos difíciles que ambos tuvieron que enfrentar en sus gobiernos, sino en cualquier instancia de su vida privada.


Esto nos lleva, necesariamente, a hacernos ciertas preguntas poderosas: ¿qué tiene de especial el liderazgo de estos personajes? ¿cuáles son sus instrumentos de motivación para llegar a la gente? ¿cuándo tienen que tomar decisiones complejas, cómo lo hacen? Parece ser que a pesar de su naturaleza humana, y de los tropiezos que puede haber en el camino producto de esa naturaleza (recordemos el caso “Mónica Lewinsky” que llevó a Bill a mentir), se cumple en general con Blair y Clinton, lo que el profesor Fredy Kofman llama “Liderazgo consciente”. Ambos demostraron responsabilidad, integridad esencial, humildad (si no está muy seguro mire la película “The especial relationship”), buena conducta, comunicación auténtica, negociación constructiva, coordinación adecuada y competencia emocional (Bill reconoció su falta ante el pueblo norteamericano y realmente emocionó).

Pero además, podemos ver estas actitudes conscientes desde una perspectiva de cualidades “soft” y “hard”, que complementan el análisis anterior:



CUALIDADES SOFT
CUALIDADES HARD
     Provocar positivamente
     Tener capacidad de visionar
     Comportamiento carismático
     Fijar metas y objetivos
     Tener valores y principios definidos y sostenerlos en el tiempo
     Planificar estratégicamente y estar pendiente de los detalles operativos
     Hablar lo necesario e inspirar con el ejemplo
     Advertir cuando las cosas se desvían de lo esperado
     Hablar a través de metáforas e historias personales
     Dar órdenes directas y sin vacilaciones basadas en hechos y circunstancias
     Actuar con justicia
     Ofrecer recompensas intrínsecas y extrínsecas basadas en el esfuerzo y resultados
     Comunicar públicamente
     Contratar a los mejores para los puestos clave
     Fomentar la mejora de relaciones a través del diálogo
     Ascender a las personas que se lo merecen
     Fomentar el aprendizaje de otras personas, culturas y países
     Establecer sistemas de control de gestión con indicadores



Nos parece un buen momento para una evaluación personal. No tendremos que dirigir un país o un gobierno como Bill o Tony; pero si una empresa, un equipo de trabajo, una familia y su componente principal: las personas. Cualquiera de los elementos anteriores aplica para una práctica coherente de liderazgo en un sinnúmero de situaciones de nuestra existencia. Cuesta mucho adquirir las actitudes necesarias, pero su repetición consciente nos lleva al hábito, y del hábito al éxito hay un pequeño paso. Lo relevante: usar las herramientas para ganar credibilidad como líder y llevar a que los demás hagan el resto.


lunes, 2 de abril de 2012

Brand-icons


Por: Diego Ignacio Montenegro
Las marcas son más fuertes que la voluntad. Esta parece ser la  respuesta al por qué compramos una mermelada pensando que fue elaborada en una granja, con frutas naturales y con un proceso artesanal; cuando realmente sabemos que fue concebida en un frío laboratorio de una gran corporación, con aromatizantes artificiales y trucos de marketing para dar la sensación que fue hecha en un monasterio del siglo XVIII. O, pedimos en un restaurante de comida rápida la ensalada de la temporada, porque estamos seguros que fue creada con los tomates y las lechugas más frescas, sin pensar siquiera, que lo más probable, es que lleven meses en un congelador especialmente diseñado para mantenerlas en estado “comible”.

Lo anterior todavía puede ser soportable. Pero, en Brand-Ability se mencionó productos como maquillaje y ropa interior para niñas; productos que de alguna forma pueden cambiar el ciclo de crecimiento natural de los más pequeños, si no son utilizados adecuadamente. Hay que recordar que estos artículos no son comprados directamente por las usuarias, alguien más interviene: los padres, la familia cercana o los amigos. Los padres “perciben” que su hija puede ser “más popular” o sobresalir en el colegio si se adelanta a sus compañeros de salón; si es la referente de la moda o los adelantos tecnológicos.
La percepción supera a la realidad y es entonces cuando se crea un entorno paralelo sobre el que no existen dudas, y al que se le reverencia como poseedor de la verdad absoluta. Nadie se atreve a discutir lo que estas marcas dicen o hacen por “el bienestar de la sociedad”. Está claro que las marcas nos ayudan a comprar. Es una posición necesaria y realmente se agradece esta condición. Permite un ahorro de tiempo muy grande, y el tiempo es el recurso más escaso de nuestra era. Hay muchas marcas queriendo entrar en el tiempo de los consumidores, pero las personas no tienen espacio para todas. Las marcas que logran encontrar ese sitio especial se convierten en “icónicas”. En una especie de “caballero con armadura”, blindados a cualquier ataque, crítica o corrosión. Aún en los años del Worth of Mouth (WoM)[1] digital, pocos son los consumidores normales que se atreven a censurar o satirizar a una Brand-icon. Más bien, este papel lo hacen activistas que sienten al consumismo como una falta de respeto hacia la prosperidad humana. El activismo es una realidad; habría que preguntarle, por ejemplo, a la socialité Kim Kardashian qué fue lo que sintió cuando una activista le llenó el cuerpo de harina en una presentación (con alfombra roja incluida y cámaras por todos lados), porque piensa que Kim utiliza demasiada piel de animales en su vestuario.

Pero no todos pueden contar con “agitadores particulares” que salgan a la defensa de sus intereses en cada visita al supermercado, a la tienda de ropa o al hospital de la ciudad. La mayoría confía en la ética y en la benevolencia de una marca para cumplir de manera íntegra con su promesa: utilidad (entendido como un todo holístico de beneficios moralmente concebidos). Si no existe la confianza, no queda otro camino que acercar la percepción lo más próxima a la realidad. La mezcla inmunizadora tiene una dosis de sentido común, información, refuerzo de la voluntad e instintos, que parecería que las personas han perdido en manos de una mal llamada evolución consumista.


jueves, 22 de marzo de 2012

Brand-Ability


Por: Diego Ignacio Montenegro



El mundo de las marcas es como un átomo en movimiento. Desprende energía, cambia de sentido, muta ocasionalmente; en definitiva, nunca está quieto.  En Brand-Addicts[1], pretendimos hacer una maniobra de “despojo”, de regreso a lo básico, a lo no membretado, a lo genérico. Vivir sólo con cinco marcas y luego escoger a una. Tratar de entender la interacción social sin el poder e influencia de las marcas. Muchos podrían pensar que es un ejercicio ilógico e imposible de cumplir. Pero por un instante tratemos de creer en el poder de lo ilógico y en la probabilidad de que esto pase.


Aquí es donde entra en juego el “Brand-Ability”, que es la capacidad de las marcas para reaccionar ante el intento por sacarlas de nuestra vida. Es el sistema inmunológico que hace que la persona regrese al estado inicial, al status quo del consumismo, a imaginarse en un espacio sombrío sin emoción e interacción; sin poder entender su propia existencia sin algún significado proveniente de un producto; desde el mismo acto de comprar algo que a todos les parece novedoso y auténtico.

Las marcas también reaccionan, tienen esa habilidad (-Ability) y lo hacen con mayor fuerza que el intento de las personas por sacarlas de su hábitat. Atacan los puntos más débiles, a los consumidores menos protegidos. Transitan por la delgada línea de lo ético y de lo que no lo es, utilizan una persuasión astuta y un sinnúmero de herramientas cuestionables.

Los productos del sector de la belleza nos pueden dar una pista inicial. Si utilizamos la segmentación tradicional, el género femenino puede iniciar el ritual del maquillaje a la edad de 12 ó 13 años. Las marcas, por supuesto, desean incidir en esa temprana edad, para tratar de generar un valor de por vida del cliente más alto. Estudios demuestran que si una marca es la primera en ser utilizada en edades tempranas, existe una muy alta posibilidad de que ese consumidor la use todo el tiempo. Pero esto lo saben todos los fabricantes; así que, tratan de atraer a esta “tribu” preadolescente más o menos de la misma manera: prestaciones + emociones + la estrella juvenil del momento + promesas de juventud eterna. Nada interesante,  mucho menos novedoso para los que entienden algo de marketing; posiblemente atrayente e insinuante para la tribu. Pero estas marcas no dejan de actuar en un “océano rojo”[2], donde todos compiten por los mismos miembros del clan. La práctica esencial es: “quitar a como de lugar” prospectos a la marca enemiga.

La otra forma es actuar de manera absolutamente diferenciada, con significados de marca en extremo relevantes y adaptados a los “insights”[3] del segmento. Pero existe todavía un tercer camino, el efectivamente preocupante: productos que comienzan a vender el maquillaje o artículos de belleza, por ejemplo, a niñas de 6 ó 7 años. Influyendo profundamente en las creencias de sus padres, haciendo ver al producto como importante para el futuro y la “autoestima” de sus hijas; utilizando el rechazo social, el miedo y la culpa como herramientas de comunicación y venta. Lo anterior no es una práctica nueva (no por eso moral), si miramos a las estrategias de artículos farmacéuticos, de limpieza del hogar o de aseo personal (pensemos en el incremento de la venta de desinfectantes de manos, debido al temor a la gripe, sin saber al final sin son productos efectivos). ¿Estamos entonces mirando esto como normal? ¿los niños tienen que crecer más rápido para que el consumo se incremente? ¿los adolescentes se tiene  que someter a cirugías plásticas para armonizar con el nuevo contexto social? ¿el miedo creado en laboratorio, tiene que ser el impulsor para llenar todos los estantes de la casa de pastillas “contra algo”? Hay que poner entonces atención al Brand-Ability.



[1] Ver el artículo en la misma columna de este blog
[2] Término que hace referencia al Best Seller Blue Ocean Strategy de W. Chan
[3] Puntos de vista del consumidor

miércoles, 21 de marzo de 2012

Brand-Addicts


Por: Diego Ignacio Montenegro

¿Se ha puesto a pensar qué necesita para vivir diariamente? ¿qué es lo inevitable? Posiblemente la respuesta en el mundo del marketing, la web 2.0 (o 3.0!) y la invasión de las marcas, vaya en el orden de: primero, en la categoría alimentos,  “indispensables” para vivir (cereales Kellogs, chocolates Hershey´s, Galletas Oreo, una visita a McDonald´s); segundo, la comunicación en la era de las redes sociales, los blogs y la portabilidad (i-pod, y sus hermanos i-pad, i-phone y McBook mejor si es Pro); tercero, movilidad en el tiempo de los congestionamientos (Chevrolet, Smart si el trancón es grande y el parqueo difícil, o Audi si el transporte requiere estilo; también, se podría optar por Yamaha u Honda para la movilidad en dos ruedas y Orbis, si se requiere de una sola rueda); cuarto, moda, no vestido sino moda (Zara, MNG y Converse para los más despreocupados; Armani, Gucci y Louis Vuitton para los escogedores); quinto, belleza y entretenimiento (Avon, Loreal y la icónica Dove junto con La Prairie, los cosméticos masculinos, los centros estéticos, la cirugía plástica, American Idol y Gran Hermano); y por último, todo lo demás (en donde aparecen artículos tan usuales como un esferográfico BIC, lápices de colores Crayola o “gadgets”[1] tan extraños  como un teléfono Discovery de acceso directo al canal de televisión; o el GM EN-V que es un coche autónomo y personal que se llama a través de un móvil celular inteligente). La lista realmente se queda corta. Es probable que haya también que añadir el inodoro Briggs, la pasta dental Crest y la cuenta bancaria en Citibank.



Ahora, hagamos un ejercicio impensable en el mundo de los Brand-addicts. Por una extraña fuerza de la naturaleza, los humanos nos vemos obligados a sólo escoger cinco marcas para poder usarlas en adelante. Los demás productos deben ser genéricos, no pueden poseer membretes. El canal deportivo pasa a llamarse “Fútbol S.A.”, el desodorante “Sin olor Cia. Ltda” y los snacks de fin de semana “Papitas Co.” ¿Cuáles son las cinco marcas Premium seleccionadas? ¿Adidas, Blackberry, HP, Coca Cola y Toyota? Por lo tanto, no se podría usar a Nike, Nokia, Dell, Pepsi y Nissan. ¿O será mejor pensar en una mezcla compuesta por Google, BMW, Amazon.com, Nescafé y MTV? La decisión es suya.


Es el momento de  imaginar que sólo se puede tener una marca: la mejor. La que no puedo dejar de lado en esta vida, la que me hace sentir diferente, la que aporta significados emocionales, la que comparte mis valores. ¿Cuál es? ¿Microsoft? ¿Gillette? ¿Pilsener? ¿SONY? ¿VISA? ¿Harley Davidson? Recuerde, sólo puede decidirse por una. ¿Imposible? Es probable que esto no suceda en una sociedad dominada por millones de marcas dedicadas a ganarse el poco espacio en los corazones y las mentes de los consumidores. Si esto llegara a pasar, sería mejor regresar a lo básico: al Bicarbonato de Sodio, al Ácido acetilsalicílico o al jugo de naranjas frescas. Todos los empaques impresos con nombres generales. Al final, las marcas son más que un nombre, y es posible que el consumidor le entregue una personalidad a lo genérico. Esto soluciona el problema del diario vivir, pero deja un sinsabor, un desolado mundo sin gurús del marketing, sin promesas de marca y sin la emoción de la competencia y la búsqueda de valor. ¿El escenario ideal?
     
   


[1] Un gadget es un dispositivo que tiene una función específica, generalmente pequeño, práctico y a la vez novedoso 

viernes, 9 de marzo de 2012

SUPONER Y ASUMIR


Por: Diego Ignacio Montenegro

Suponer[1] es el principio del fin del servicio y la coherencia, en cualquier instancia de nuestras vidas. Suponemos que todo está bien en casa, y en consecuencia, no estamos preparados para cualquier contingencia con los hijos. Imaginamos que en la empresa, los objetivos, planes y procesos marchan de acuerdo a lo esperado, y nos damos cuenta que dejamos de lado algo importante cuando el mercado entra en una crisis, o debido a la competencia que se queda con nuestros mejores clientes. Intuimos que las personas se sienten bien, cuando en realidad tienen problemas de depresión, estrés, agotamiento o de relacionamiento con otros.



Entonces, la suposición tiene dos niveles relevantes: tarea y relación. El primero es el más común. Hace poco estuvimos en un conocido sitio a la hora del desayuno, con una marca poderosa expuesta en todas partes, productos de calidad, ambiente agradable y limpio. Se puede decir, que el lugar excede de alguna manera, las expectativas. Habíamos solicitado un mocachino[2]. Poco después teníamos todos los elementos del desayuno, excepto el mocachino. Preguntamos lo sucedido y la respuesta fue: “la máquina se averió”, “discúlpenos esto generalmente no pasa, vamos a compensarlo de alguna manera…”. Al final terminamos pidiendo lo que había (o lo que no requería de tanta tecnología): un té. Como el té tampoco llegaba a la mesa, volvimos a preguntar y nos mencionaron que al final si se podía hacer el mocachino. Perfecto. Luego de unos minutos teníamos en la mesa dos tasas de té y dos de mocachino.  Luego caímos en cuenta que el pedido lo habíamos hecho a dos personas distintas. Alguien “supuso” que la orden anterior se había cancelado, nos imaginamos.

La suposición de relación tiene una perspectiva de personas. Suponer con personas tiene la grave dificultad que en determinado punto, puede herir, desprestigiar, manipular y ofender. Aquí es complicado equivocarse. No es el té o el mocachino. Son los sentimientos y los afectos. Representa un giro de suponer a asumir.

 
Asumir tiene una connotación de responsabilidad, de hacerse cargo. Asumir es demandar la verdad, más allá de las percepciones propias. Tiene un talante de compromiso, de búsqueda virtuosa incesante. Por supuesto que cabe la equivocación en el camino, pero asumir también tiene relación con pedir una disculpa y perdonar. Con esa disculpa sincera y ese perdón auténtico. Como dice Patrick Miller: “yo pensaba que el perdón era un gesto mediante el cual uno podía superar alguna estupidez o maldad; que, además, permitía experimentar una efímera sensación de afecto hacia toda la humanidad. Ahora comprendo que el perdón es una manera radical de vivir; una práctica que desafía las creencias más comunes de la gente”.
 
El secreto está en la conciencia que tengamos sobre lo que pasa a nuestro alrededor. Si suponer representa un problema en el servicio o la operación de una empresa, puede ser irreversible si de personas (y por lo tanto sentimientos) hablamos. 





[1] Suponer: dar por sentado y existente algo. Real Academia Española


[2] Mocachino es un café con leche y chocolate